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sábado, 3 de octubre de 2015

El faro (Mario Benedetti)



Texto: El faro
Autor: Mario Benedetti
Canción: Faro de los ahogados
Intérprete: Pedro Aznar
Locutor-narrador: Eduardo Cone Vilte

lunes, 18 de mayo de 2015

El hombre que aprendió a ladrar (Mario Benedetti)



Texto: El hombre que aprendió a ladrar
Autor: Mario Benedetti
Canción: Mi perro dinamita
Intérprete: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Locutor: Eduardo Cone Vilte 

viernes, 28 de noviembre de 2014

El Faro- Mario Benedetti


Texto: El Faro
Autor: Mario Benedetti
Canción: Faro de los ahogados
Intérprete: Pedro Aznar
Narrador: Eduardo Cone Vilte

viernes, 15 de julio de 2011

El Faro




A aquel faro le gustaba su tarea, no sólo porque le permitía ayudar, merced a su sencillo e imprescindible foco, a veleros, yates y remolcadores hasta que se perdían en algún recodo del horizonte, sino también porque le dejaba entrever, con astuta intermitencia, a ciertas parejitas que hacían y deshacían el amor en el discreto refugio de algún auto estacionado más allá de las rocas.
Aquel faro era incurablemente optimista y no estaba dispuesto a cambiar por ningún otro su alegre oficio de iluminador. Se imaginaba que la noche no podía ser noche sin su luz, creía que ésta era la única estrella a flor de tierra pero sobre todo a flor de agua, y hasta se hacía la ilusión de que su clásica intermitencia era el equivalente de una risa saludable y candorosa.
Así hasta que en una ocasión aciaga se quedó sin luz. Vaya a saber por qué sinrazón mecánica el mecanismo autónomo falló y la noche puso toda su oscuridad a disposición del encrespado mar. Para peor de los males se desató una tormenta con relámpagos, truenos y toda la compañía. El faro no pudo conciliar el sueño. La espesa oscuridad siempre le provocaba insomnio, además de náuseas.
Sólo cuando al alba el otro faro, también llamado sol, fue encendiendo de a poco la ribera y el oleaje, el faro del cuento tuvo noción de la tragedia. Ahí nomás, a pocas millas de su torre grisácea, se veía un velero semihundido. Por supuesto pensó en la gente, en los posibles náufragos, pero sobre todo pensó en el velero, ya que siempre se había sentido más ligado a los barcos que a los barqueros. Sintió que su reacio corazón se estremecía y ya no pudo más. Cerró su ojo de modesto cíclope y lloró dos o tres lágrimas de piedra.


Autor: Mario Benedetti

lunes, 4 de julio de 2011

Hagamos un trato- Omar Cerasuolo


El poema es "Hagamos un trato", pertenece a Mario Benedetti.

El Narrador es Omar Cerasuolo es locutor y periodista. Actualmente conduce “Malambo”, de lunes a viernes, durante la mañana de la 98.7 “Fm Folclórica”, de Radio Nacional. Creador y conductor de históricos programas radiales como “El tren fantasma” (FMR 101.3-FM 106.3 Rock & Pop), “Los intérpretes” (FMR 103.1 Rivadavia), “La noche que me quieras” y “Sólo por hoy” (AM 590 Continental ). Ganó cinco premios Martín Fierro y dos premios Santa Clara de Asís; tiene publicado cinco libros y grabados diez discos compactos en su fructífera trayectoria.


viernes, 24 de junio de 2011

Subversión de Carlitos el Mago











... la verdad es que fuiste genialmente cursi

y soberanamente popular...

te metiste no sólo en los boliches

sino también entre pecho y espalda...

y así gardeliaban los obreros y las costureritas

pero también los altísimos burgueses...


Pero en algún lado sucedió algo

Tu noche triste o tu requiesca in pace

Acaso fue la piba que murió en la picana

O el verdugo mayor que viste en el periódico

Compungido y procaz ante la sangre joven.

Todo es mentira/mentira ese lamento

Pero es seguro que sucedió algo

algo que te movió el gacho para siempre

Fue entonces que sacaste de la manga

Los 6 o 7 tangos con palabras rugosas

Y empezaste a cantarlos como nunca

Hasta que el cabo le avisó al sargento

Y el sargento se lo dijo al teniente

Y el teniente al mayor y al coronel

Y el coronel a todos los generales

Que esa noche disfrutaban de wagner

Y no bien acabó el crepúsculo de los dioses

Te juzgaron culpable de ser pueblo

Y de asistencia a la subversión

Y así entraste en la franja de los clanes

De modo que se acabaron todas las dudas

Y las cavilaciones y los chismes

Ya no sobre toulouse o tacuarembó

Te llevaste el secreto a Chacarita

Sino sobre con cuáles estabas o estarás

Vale decir, con ellos o con nosotros

Quién sabe si supieras

Pero ahora sí está claro para siempre

Tomaste partido contra los jailaifes y la cana

Y estás con nosotros

Bienvenido mago,

Compañero morocho del abasto


Autor: Mario Benedetti

domingo, 3 de octubre de 2010

Cuestionario no tradicional- Mario Benedetti


¿Qué piensa del frío?
¿Qué ha influido más en su obra literaria? ¿la lucha de clases? ¿García Márquez? ¿el colesterol? ¿el grupo de Chicago? ¿lo real maravilloso? ¿los pezones morenos? ¿el estructuralismo? ¿el churrasco? ¿Dios? ¿el Kh3?
¿Cuál es su odio mas amado?
¿Padece de insomnio en la siesta?
¿Qué opina del páncreas?
¿Es usted soltero, casado, divorciado, viudo, homosexual, impotente? (favor de subrayar la o las palabras que correspondan a su estado actual)
¿Algún niño le ha impulsado alguna vez a encarar seriamente la reivindicación de Herodes?
¿Cuál es su dolor preferido?
¿Ha codiciado alguna vez a la mujer de su prójimo? (¿y qué tal?)
¿De cuál de las galaxias se siente más distante?
¿Alguna vez ha escrito poemas con tinta violeta?
¿Por qué razón o razones no se ha suicidado?
¿Bosteza cuando revisa sus pruebas de galeras?
¿o sólo cuando revisa las de páginas?
¿o por ventura no bosteza?
¿Qué opina del diptongo en general?
¿o de algún diptongo en particular?
¿Cuál es su violín de ingres? ¿la cocina?
¿la rabdomancia? ¿el tiro al blanco? ¿acaso el violín?
¿Podría nombrar dentro de su última obra algún caso de analepsis interna heterodiegética?
¿curable o incurable?
¿Le agrada tomar whisky a la hora del ángelus?
¿Considera que la demencia puede ser un factor de alienación?
¿Es partidario o enemigo de la diéresis?
¿Ha codiciado alguna vez a la mujer de su prójimo? ¿y que tal?
Y por último ¿Quién cree que no es?
¿de dónde no viene? ¿a dónde no va?

miércoles, 12 de mayo de 2010

Pasatiempo, Mario Benedetti


Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Una mujer desnuda y en lo oscuro - Mario Benedetti, Antología Poética


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene la claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda

una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan

una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo

una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una ves la muerte

Otro cielo - Mario Benedetti, Antología Poética

La stranezza di un cielo che non e il tuo
Cesare Pavese

No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre te faltaría un pájaro en silencio

no existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras por fin cómo es el tacto
siempre te faltaría la nube de algodón

no existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y de pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre faltaría el pino del crepúsculo

eso por que se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegues al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro la nube y el pino.

Piedritas en la ventana A Roberto y Adelaida - Mario Benedetti, Antología Poética

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra la ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero hoy me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en su escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde queda mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.

Ustedes y nosotros - Mario Benedetti, Antología Poética

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
y sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien

ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
por que el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Todavía - Mario Benedetti, Antología Poética

No lo creo todavía
estás llorando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver con tigo y conmigo
que por la cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el muerdo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

Te Quiero - Mario Benedetti, Antología Poética

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola


te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso


si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

No te salves - Mario Benedetti, Antología Poética

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes con migo.

Hagamos un trato - Mario Benedetti, Antología Poética

Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta con migo
(de una canción de Carlos Puebla)

Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusibles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal ves porque existe
usted puede contar
conmigo

si otra veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa a mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar con migo

Almohadas - Mario Benedetti, Antología Poética

Hay almohadas de pluma
hay almohadas de siesta
de lana
de vientre
de muerte
pero no todas
están
en el secreto
ni todas saben
evacuar
las consultas


la tuya tiene
un pozo
donde ajustas
la nuca
y en las noches
amargas
hundes
ojos y lágrimas.